Reconstructiva

RECONSTRUCCIÓN MAMARIA

La reconstrucción mamaria busca corregir las secuelas que deja la cirugía del cáncer de mama (mastectomía) y sus tratamientos coadyuvantes (radioterapia), reconstruyendo la mama de la mujer, asemejándola lo máximo posible a la original. Además de reconstruir el pecho perdido, se reconstruye la areola y el pezón. De esta manera, la paciente recupera no sólo una parte importante de su anatomía sino también su identidad como mujer.

 

Gestos tan cotidianos como dar un abrazo, vestirse o mirarse al espejo pueden verse afectados negativamente, por eso entendemos la reconstrucción mamaria como un proceso para que la paciente recupere su autoestima, mejore su calidad de vida y se vuelva a sentir ‘completa’.

 

La reconstrucción mamaria puede realizarse en la misma operación en la que se extirpa el seno (reconstrucción inmediata), o en un segundo tiempo quirúrgico después de la mastectomía, (reconstrucción diferida).

 

Existen diferentes métodos:

  • El método con expansores tisulares consiste en colocar un dispositivo con una válvula bajo la piel, donde se introduce suero salino una vez a la semana durante varias semanas, hasta conseguir rellenar el expansor. De esta manera conseguimos que la piel de la zona mamaria vaya dando de sí, hasta conseguir el volumen deseado, momento en el cual se sustituirá por una prótesis definitiva.
  • El método del colgajo dorsal ancho consiste en la utilización de piel y un gran músculo de la espalda para reconstruir la mama del mismo lado. Esta técnica puede ir asociada al uso de prótesis, si la mama a reconstruir es grande, o lipofilling si la mama es pequeña.
  • El método con colgajos microvasculares consiste en un trasplante de tejidos propios de una zona del cuerpo a otra.  Suele ser la técnica de elección, ya que proporciona unos resultados más naturales y duraderos. Por norma general, empleamos dos técnicas:
    • Técnica DIEAP: se reconstruye la mama con el tejido dermograso redundante a nivel abdominal, de manera que aparte de reconstruir la mama podemos mejorar el contorno abdominal de la paciente.
    • Técnica PAP o TUG: se reconstruye la mama con tejido dermograso redundante obtenido de la zona interna del muslo. Es la técnica indicada en aquellas pacientes que no dispongan de tejido suficiente a nivel abdominal.

 

En ambas técnicas es necesario contar con un equipo de microcirujanos bien entrenados. La cirugía consiste en el trasplante de un tejido de una zona del cuerpo a otra, siendo necesario el ‘empalme’ o anastomosis de una arteria y una vena de pequeño calibre, que realizamos con la ayuda de un microscopio.

 

El procedimiento es realizado bajo anestesia general, las cicatrices son poco visibles, realizadas en zonas discretas y la paciente recibe el alta entre 1 y 6 días después de la cirugía, dependiendo de la técnica empleada.

¿Cualquier persona puede realizarse una reconstrucción de mama?

La mayoría de las mujeres que han sido sometidas a una mastectomía puede realizarse una reconstrucción mamaria. La paciente deberá consultar con su cirujano su caso concreto, y su cirujano plástico le ofrecerá las opciones disponibles.

¿La extirpación y la reconstrucción de la mama puede realizarse en una misma operación?

Sí, esta es una opción que la paciente tiene que consultar con su médico.

 

La reconstrucción de la mama puede llevarse a cabo en el mismo momento que la mastectomía, de hecho, es lo ideal. En estos casos la técnica se denomina reconstrucción inmediata.

 

Sin embargo, en algunos casos, ya sea por petición de la paciente o por decisión médica, la reconstrucción puede realizarse en otra operación, tiempo después de la extirpación. Esta modalidad se conoce como reconstrucción diferida.

 

En ambos casos la reconstrucción la lleva a cabo un cirujano plástico.

¿Qué riesgos presenta la reconstrucción mamaria?

En la reconstrucción mamaria se pueden dar una serie de complicaciones como en cualquier cirugía: hematomas, seromas, asimetrías, necrosis grasa, etc.

Si en la reconstrucción se emplean implantes, existe la posibilidad de que estos se infecten. El problema más común relacionado con los implantes es la contractura capsular, sobre todo, en aquellos casos en los que la paciente reciba radioterapia.

¿Qué ventajas tiene la reconstrucción con tejido autólogo?
    • Es una reconstrucción duradera y con un resultado muy natural.
    • Evitamos los problemas de las prótesis (infección, contractura, rotura) y cirugías secundarias (recambios).
    • La mama se siente caliente y blanda.
    • La mama responde a los cambios ponderales de la paciente.
    • Mejora el contorno de la zona donante.
¿Cuándo podré reconstruirme el pezón y la areola?

Por norma general, cualquier modificación se realizará cuando el tejido de la mama reconstruida se haya estabilizado, por lo que el cuándo, depende de la evolución y recuperación de la paciente.

¿Se tiene sensibilidad en la nueva mama?

En algunas pacientes se regeneran los nervios espontáneamente, de manera que recuperan la sensibilidad.

Cuando es posible, para incrementar la sensibilidad tras la intervención, se puede conectar el nervio intercostal a un nervio sensitivo del abdomen (en la técnica DIEAP).

RECONSTRUCCIÓN FACIAL

Existen multitud de situaciones en las que un cirujano plástico se enfrenta a defectos faciales complejos, sobre todo en el caso de grandes resecciones tumorales, traumatismos y malformaciones congénitas.

 

La cirugía reconstructiva presenta un doble objetivo, por un lado, devolver la funcionalidad, y por otro, restaurar la morfología normal de la cara. La primera, con un impacto muy grande en la vida cotidiana del paciente, y la segunda, con un impacto importante en la esfera emocional.

 

De entre las diferentes situaciones que nos podemos encontrar destacan:

 

PARÁLISIS FACIAL: generalmente, cuando una parálisis facial no se ha recuperado en el plazo de un año (a pesar de un tratamiento rehabilitador intensivo), su efecto se considera permanente. Es en ese momento cuando podemos plantear la cirugía de la parálisis facial. Algunos procedimientos que se pueden realizar van encaminados a recuperar el cierre ocular, corregir la asimetría facial (mejorando el habla), mejorar la ventilación nasal y recuperar la expresión facial, como por ejemplo, la sonrisa. Existen diferentes tipos de procedimientos (desde procedimientos estáticos a restauraciones dinámicas). Su cirujano plástico le explicará las diferentes opciones reconstructivas según su caso.

 

El primer paso es definir si la parálisis es reversible o irreversible. Si la parálisis es reversible, se deriva para su manejo por parte de los especialistas rehabilitadores y se evalúa anualmente para valorar la recuperación. Si la parálisis es irreversible, se determina mediante clínica y electromiografía si esta es completa o incompleta para posteriormente proceder al tratamiento quirúrgico según el caso:

  • Parálisis facial unilateral completa: se realiza el injerto cruzado de nervio sural a nervio facial contralateral y transferencia de colgajo muscular libre (músculo gracilis o músculo serrato mayor) en 2 tiempos. El médico puede valorar hacer en una sola intervención, con otra variante.
  • Parálisis facial bilateral completa o síndrome de Möebius: transferencia de colgajo muscular libre (músculo gracilis) llevando a cabo la unión con el nervio trigémino (masetero). En 3 meses se realiza la segunda cirugía (lado contralateral).
  • Parálisis facial unilateral incompleta: injerto cruzado de nervio sural a nervio facial contralateral.
  • Procedimientos complementarios variados según necesidad: colgajo minitemporal; lifting facial, blefaroplastia, suspensión palpebral, etc.

 

Por último, la rehabilitación especializada es parte fundamental de un tratamiento adecuado. Esta consiste en ejercicios de mímica facial con biofeedback, es decir, una rutina de ejercicios inicialmente indicados y enseñados por especialistas y la posterior práctica de estos frente al espejo durante un período prolongado de forma individual.

 

BOCA Y LABIOS: ocurre sobre todo en casos de resecciones tumorales importantes o traumatismos. La restauración de esta zona es compleja, y las técnicas quirúrgicas van desde pequeñas plastias locales a microcirugía. Su cirujano plástico le explicará las diferentes opciones en cada caso.

 

NARIZ: pueden presentarse desde defectos simples a defectos complejos de espesor total que afecten a varias subunidades anatómicas. Dependiendo del tipo de defecto, podrá requerir más de una cirugía y posteriores refinamientos para conseguir un resultado óptimo.

 

CIRUGÍA CRANEOFACIAL: reconstruye malformaciones congénitas de los huesos del cráneo y de la cara, así como sus tejidos blandos.

 

FRACTURAS FACIALES: debido principalmente a accidentes de tráfico y a agresiones, los huesos faciales pueden sufrir fracturas complejas que necesiten tratamiento. Un abordaje correcto y una buena reducción de las fracturas con placas y tornillos es necesario para asegurar una buena oclusión de los dientes, correcta movilidad ocular y visión, y restaurar la anatomía facial con las mínimas secuelas posibles.

 

PÁRPADOS: en el caso de resecciones tumorales (principalmente cáncer de piel), es de suma importancia una buena reconstrucción palpebral buscando en todo momento la preservación de la función sin dejar de lado el sentido estético.

RECONSTRUCCIÓN DE MIEMBRO INFERIOR

Existen muchas situaciones en las que se requiere la actuación de un cirujano plástico reparador con el fin de solucionar problemas de cobertura de una extremidad. Entre ellas destacan los traumatismos, infecciones, enfermedades sistémicas (como la aterosclerosis o la Diabetes Mellitus) o las resecciones tumorales que pueden llegar a dejar expuestas estructuras anatómicas importantes como vasos sanguíneos, nervios, tendones o hueso.

 

En las situaciones más graves, las extremidades podrían acabar siendo amputadas, de ahí la importancia de aplicar el conocimiento y técnicas adecuadas que permiten la conservación y funcionalidad de la extremidad afectada.

 

Existen diferentes técnicas que podemos usar:

  • Injertos de piel: consiste en un trasplante de piel (dermis y epidermis) de una zona receptora a la zona del defecto. Es sólo posible en situaciones donde el lecho receptor esté bien vascularizado. Los injertos no ‘prenden’ sobre tendones o hueso.
  • Colgajos: consisten en transferencias de tejidos vascularizados, es decir, no dependen del lecho receptor. Pueden ser fasciocutáneos, musculares, fasciales, óseos, compuestos, etc.
    • Pediculados: mantienen la vascularización nativa.
    • Libres: la arteria y la vena que nutren el colgajo se seccionan, y se vuelven a conectar en la zona receptora. Para realizar estos colgajos, es necesario un instrumental quirúrgico específico, así como un microscopio y suturas muy finas.

 

El avanzado nivel de conocimiento anatómico y fisiológico actual, nos permite el diseño de colgajos que no sacrifiquen ni resten funcionalidad a la zona donante, así como una detallada planificación quirúrgica que se traduce en una alta tasa de éxito.

CICATRICES

La reconstrucción de cicatrices pretende minimizar una cicatriz, haciéndola menos visible, intentando unificar el tono y la textura de la piel circundante.

 

La cicatriz hipertrófica y el queloide son patologías o desórdenes de la piel que ocurren después de una cirugía, quemadura, inflamación o cualquier tipo de trauma cutáneo.

 

La cicatriz hipertrófica es una lesión fibrosa, que se forma dentro de los bordes iniciales de una herida; en cambio, la cicatriz queloidea es una lesión de aspecto tumoral, color rojo rosado o púrpura, que sobrepasa los bordes iniciales de la herida.

 

Con la reconstrucción de cicatrices pueden tratarse tanto cicatrices antiguas como aquellas más recientes.

 

Existen dos tipos de tratamientos disponibles:

  • No quirúrgicos: Se realiza mediante distintas técnicas en función de las características de la cicatriz. Estas técnicas incluyen, entre otras, geles tópicos, tratamientos inyectables como la triamcinolona o los rellenos, láser o dermoabrasión.
  • Quirúrgicas: en el caso de cicatrices grandes, deprimidas, bridas cicatriciales retráctiles, secuelas de quemaduras… Puede ser necesario el uso de plastias locales, injertos, colgajos, expansores, radioterapia, etc.

 

Según el tiempo de evolución, el origen de la cicatriz, las características de su piel, etc. estará indicado un tratamiento u otro, precisando de varios meses para poder ver el resultado definitivo.

¿Pueden tratarse mis cicatrices derivadas del acné?

Este tipo de cicatrices son de difícil tratamiento, aunque es posible rellenarlas y mejorarlas mediante lipotransferencia y/o dermoabrasión.

 

El paciente deberá consultar con su cirujano, que procedimiento es el más adecuado en su caso.

Las cicatrices derivadas de quemaduras, ¿puede tratarse mediante cirugía reconstructiva?

Sí, las cicatrices originadas por quemaduras pueden reconstruirse. El procedimiento para este tipo de cicatrices puede implicar injertos cutáneos, dermoabrasión, el uso de expansores, etc.

 

El paciente deberá consultar con su cirujano, que procedimiento es el más adecuado en su caso.

¿Todas las cicatrices pueden eliminarse?

Si bien no todas las cicatrices pueden eliminarse por completo, la gran mayoría, sí. En cualquier caso, con la técnica quirúrgica adecuada, una buena ejecución y su cuidado posterior, la cicatriz mejorará hasta el punto de atenuarse mucho y de quedar del color de la piel circundante. El paciente debe consultar con su cirujano las técnicas a emplear en cada caso.

¿Existen tratamientos distintos a la cirugía para reducir una cicatriz?

Sí, existen ciertas cicatrices que pueden ser mejoradas mediante tratamiento no quirúrgico como son la presoterapia, que consiste en aplicar presión sobre la cicatriz, para disminuir la actividad de la cicatriz mejorando su apariencia, o geles tópicos, tratamientos inyectables como el relleno, láser o dermoabrasión.

¿Cuál es la diferencia entre una cicatriz hipertrófica y un queloide?

La cicatriz hipertrófica es una lesión fibrosa, eritematosa, sobreelevada y pruriginosa que se forma dentro de los bordes iniciales de una herida, habitualmente en un área de tensión. La cicatriz queloidea es una lesión con aspecto tumoral, color rojo rosado o púrpura y a veces hiperpigmentada, que sobrepasa los bordes iniciales de la cicatriz.

¿Qué riesgos implica una cirugía reparadora?

Al tratarse de un procedimiento quirúrgico, hay riesgos inherentes a la anestesia, además de los riesgos propios de cada técnica y patología. El paciente, antes de tomar la decisión de llevar a cabo la cirugía, debe consultar con su cirujano los riesgos propios de su caso.

CIRUGÍA DE REASIGNACIÓN SEXUAL

La intervención de reasignación sexual responde a una necesidad que recientemente se ha visto incrementada, gracias a la normalización y concienciación social. Con ella se busca conciliar el sexo biológico del paciente con el que siente como propio, lográndolo gracias a la intervención quirúrgica y al apoyo del tratamiento farmacológico.

 

La valoración conjunta del médico con el paciente es de gran importancia, ya que son procesos complejos y multidisciplinares que requieren del personal médico más cualificado y en el que participan, además del cirujano especialista, distintos profesionales sanitarios de otras áreas como la psicológica, psiquiátrica o la endocrina.

 

El proceso de cirugía de reasignación de género (o cirugía de confirmación de género) puede ser de dos tipos: transexualidad femenina y transexualidad masculina.

  • Cirugía de reasignación de sexual femenina:

 

Se realiza en personas que han nacido con un sexo biólogico masculino pero que poseen una identidad sexual femenina.

 

El proceso quirúrgico llevado a cabo para lograrlo se llama vaginoplastia o genitoplastia feminizante, y se puede realizar mediante dos técnicas diferentes.

 

La técnica de la inversión peneana es un proceso por cual se utilizan la piel del pene y del escroto con el fin de recrear una vagina, y parte del glande se usa para formar el clítoris. Permite la recreación de una vagina con una profundidad mínima, pudiendo adecuada para mantener relaciones sexuales plenas.

 

Otra técnica es la vaginoplastia con colon, en la cual se utiliza parte del colon para poder construir la vagina.

 

Para culminar el proceso, es normal que se recurra a la realización de Cirugías Estéticas Feminizantes, tanto en el cuerpo (lipoescultura, mamoplastia, etc.) como en zona facial (suavización de rasgos faciales mediante cirugías como la mentoplastia, rinoplastia, etc.)

  • Cirugía de reasignación sexual masculina:

 

Esta intervención se realiza a pacientes que, al nacer, lo han hecho con sexo biológico femenino pero cuya identidad sexual es masculina.

 

La Metaidoioplastia y la Faloplastia son dos técnicas quirúrgicas para la reasignación sexual masculina cuya finalidad es crear unos genitales externos de acuerdo con su género.

 

En la intervención de la metaidoplastia se lleva a cabo la construcción del pene a partir del clítoris, que fue hipertrofiado mediante tratamiento hormonal. Se consigue un pene pequeño con una funcionalidad parcial, ya que con él no se puede llevar a cabo la penetración sexual.

 

Mediante la técnica de la faloplastia o técnica del con colgajos libres, se puede obtener un pene de dimensiones anatómicas. Para lograrlo se requiere tejido de otras partes del cuerpo, habitualmente se obtiene piel y grasa del antebrazo (colgajo radial), y menos frecuentemente de otras zonas, como el abdomen o el muslo. En este caso se logra una sensibilidad táctil y erógena, pudiendo lograrse la erección sirviéndose de una prótesis implantable, permitiendo así la penetración sexual.

¿Qué requisitos debo cumplir para someterme a una cirugía de reasignación sexual?

En las dos opciones que presenta esta cirugía, ya sea de hombre a mujer o de mujer a hombre, el paciente debe:

  • Ser mayor de edad
  • Haber visitado a un psicólogo que descarte que se trate de una alteración psicología transitoria y que certifique que se trata de un proceso real de transexualidad.
  • Poseer un certificado expedido por un psiquiatra que acredite el diagnóstico de transexualidad real.
  • Someterse a un tratamiento hormonal, indicado por un endocrino, durante un periodo mínimo de 9 meses.
  • Firmar un consentimiento informado, donde se le hará saber de la irreversibilidad de la intervención.
¿Tras una reasignación de genero de mujer a hombre, podré tener erecciones y practicar relaciones sexuales funcionales?

Si se lleva a cabo una metaidoplastia, el paciente no podrá mantener relaciones sexuales funcionales.

 

En cambio, mediante la faloplastia, sí se adquiere sensibilidad erógena y táctil. Con la   ayuda de una prótesis, podrá lograr la erección y se pueden mantener relaciones sexuales con penetración.

¿Es posible que el pene pueda eyacular tras el coito?

No, no es posible. Sí podría orinar sin problema, pero la eyaculación no es posible.

¿Tiene complicaciones?

Como cualquier operación tiene complicaciones asociadas con el procedimiento, aunque infrecuentes y menores, como hematoma, infección, cicatrices de mala calidad o dehiscencia de la herida quirúrgica.

¿Qué riesgos implica esta cirugía?

Al tratarse de un procedimiento quirúrgico, hay riesgos inherentes a la anestesia, además de los riesgos propios de cada técnica y patología. El paciente, antes de someterse a la intervención, debe consultar con su cirujano los riesgos propios de su caso.

Summary
Cirugía Reconstructiva
Service Type
Cirugía Reconstructiva
Provider Name
Dr. Tarragona,
Passeig de Gràcia, 60,Barcelona,Barcelona-08007,
Telephone No.+34932058334
Area
Barcelona
Description
Dr. Tarragona, Reconstrucción Mamaria, Reconstrucción Facial, Reconstrucción de Miembro Inferior, Cicatrices, Cirugía de Reasignación Sexual

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