Rinoplastia de Preservación

Rinoplastia de preservación

La rinoplastia de preservación o rinoplastia preservadora es una técnica o filosofía que no es nueva. Fue descrita en el siglo XIX, y la idea principal era la de realizar una serie de modificaciones en la estructura interna de la nariz (septo o tabique) que permitiese una impactación de la giba o puente de la nariz de manera que quedase recto (mateniendo intacta o realizando mínimos cambios en la anatomía del dorso nasal).

Para poder llegar a todo el mundo y entendernos fácilmente imagínense que somos capaces de modificar una gran giba dorsal realizando únicamente una serie de cortes y resecciones en el tabique y en los huesos, de tal forma que no tocamos ni la piel ni la superficie dorsal de la nariz.

De esta manera:

  • Se evitan irregularidades del contorno en el dorso.
  • Se mantienen intactas las líneas estéticas dorsales.
  • Se evitan deformidades en V invertida causadas por la resección clásica de la giba.
  • Se evitan problemas de estenosis de la válvula interna que podrían terminar en problemas de respiración.

Esta filosofía, ha ido ganando popularidad durante la pasada década, en gran parte por un mejor y detallado conocimiento de la anatomía nasal y por la mejora de las técnicas quirúrgicas y del instrumental.

El Dr. Tarragona es pionero de esta técnica en España, formándose en Turquía y en Europa y realizando los primeros casos de esta novedosa técnica en Barcelona.

Los principios básicos, son los siguientes:

  • Preservación de la anatomía del dorso nasal.
  • Abordaje subpericóndrico (Cabe mencionar que el pericondrio es una capa de tejido íntimamente unida al cartílago, de tal manera que si dejamos esa capa unida a la piel y no al cartílago, una vez hechas las modificaciones pertinentes en la estructura de la nariz, la cobertura cutánea es más gruesa por lo que puede camuflar mejor cualquier asimetría o irregularidad del esqueleto subyacente).
  • Preservación ligamentosa (ligamento scroll y ligamento de Pitanguy). Los ligamentos tienen un papel muy importante en los mecanismos de sustentación de la punta y en el contorno de las diferentes subunidades nasales.
  • Realizar menos resecciones en los cartílagos de la punta y más flaps o colgajos para fortalecer dichos cartílagos.

En definitiva, consiste en preservar todo aquello que consideremos bello y poner un interés especial en el trato no sólo de las estructuras de soporte como el hueso y el cartílago, sino también en los tejidos blandos. La preservación al máximo de esas estructuras permite un mejor envejecimiento de la nariz y conservar las peculiaridades que hacen especial y único a cada individuo que plantee realizarse una rinoplastia.

Las técnicas de preservación pueden realizarse de manera abierta (realizando un corte en la columela) o cerrada (a través de incisiones intranasales que no se ven a simple vista). El abordaje cerrado permite una recuperación más rápida, menor inflamación, y que las cicatrices no sean visibles.

En función del tipo de nariz de cada paciente, de las desviaciones del tabique, consistencia del cartílago, tipo de piel, traumatismo previos, operaciones previas… estarán indicadas unas técnicas u otras.

El término ‘ultrasónica’ que se le ha dado a la rinoplastia durante los últimos años, no es en sí un tipo de rinoplastia, sino que hace referencia al método con el que se tratan los huesos. Los huesos pueden tratarse mediante métodos mecánicos manuales (raspas, sierras o escoplos), mecánicos asistidos por motor (fresas para contornear) o mecánicos asistidos por ultrasonidos (bisturí ultrasónico o piezoeléctrico). Dicho esto, el trabajo óseo en una rinoplastia representa el 10-20% del tiempo quirúrgico independientemente del método que se use. El resto del tiempo se emplea en una meticulosa disección de la nariz, en el septo y los cornetes, toma de injertos de cartílago, la punta nasal, y maniobras en los tejidos blandos para conseguir un adecuado equilibrio entre las diferentes subunidades nasales. Por tanto, el término ultrasónico no representa ‘per se’ una entidad con suficiente peso como para clasificar un tipo de rinoplastia, siendo clasificaciones con mayor peso la abierta/cerrada, estructural/preservadora, primaria/secundaria.

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